Programa ICEC PUCV se traslada a San Felipe para trabajar con nuevas escuelas

El primer día de clases se vivió el 02 de julio en las dependencias de la Dirección de Administración de Educación Municipal de San Felipe, lugar en que se reunieron los 30 profesores que darán vida a este nuevo proceso de formación.
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Por Denisse Espinoza Ramos
Tras una emotiva despedida a nuestros profesores de primer cohorte, el Programa de Indagación Científica para la Educación en Ciencia, que desarrolla la Facultad de Ciencias de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, se trasladó hasta la comuna de San Felipe para dar la bienvenida a los nuevos docentes que participarán en el curso.

 

El primer día de clases se vivió el pasado sábado 02 de julio en las dependencias de la Dirección de Administración de Educación Municipal de San Felipe, lugar en que se reunieron los 30 profesores que darán vida a este nuevo proceso de formación.

En la jornada estuvo presente Marcelo Palacios, representante de la Secretaria Regional Ministerial de Educación. “El Ministerio de Educación, y en general como país, ya estamos cansados de las capacitaciones como se entendían antes, porque se invirtió mucho tiempo, se gastó mucha plata y los resultados siguieron siendo los mismos. En este contexto, nace la importancia de este programa. Hoy es el momento de pensar en trabajar en conjunto y se hace importante incorporar el concepto de comunidad a la educación. Y es que cuando a nivel profesional comenzamos a trabajar en conjunto, las cosas cambian; y eso es lo que busca ICEC”, señaló el Coordinador regional de Innovaciones Pedagógicas del Seremi de Educación de la región de Valparaíso.

Para presentar el sentido del curso y motivas a los docentes, Palacios destacó la figura de Ernesto Sabato, destacado físico y escritor argentino que consideraba la Ciencia como su religión. “Es urgente encarar una educación diferente, enseñar que vivimos en una tierra que debemos cuidar, que dependemos del agua, del aire, de los árboles, de los pájaros y de todos los seres vivientes, y que cualquier daño que hagamos a este universo grandioso perjudicará la vida futura y puede llegar a destruirla. ¡Lo que podría ser la enseñanza si en lugar de inyectar una cantidad de informaciones que nunca nadie ha retenido, se la vinculara con la lucha de las especies, con la urgente necesidad de cuidar los mares y los océanos!”, señaló Marcelo citando el libro La Resistencia de Sabato. “Estimados colegas, todo lo que nosotros hagamos es una escusa para probar esto. ¡Con mayor razón, desde la Ciencia! Los profesores que hacen Ciencia tienen una tremenda responsabilidad porque ya no trabajamos para entregarles un mejor planeta a nuestros niños, no, porque ya lo destruimos, hoy los invito a trabajar para rescatar nuestro planeta”, agregó.

Por su parte, Corina González, directora del Programa de Indagación Científica para la Educación en Ciencias PUCV, fue la encargada de presentar el curso a los docentes, guiando la conversación en torno a las expectativas y temores con que los pedagogos enfrentaban el programa. “Como ahora las comunas están más concentradas, una de las cosas que esperamos que pase con este grupo es generar un cierto sello del territorio. Vamos a hacer salidas a terreno y a incorporar el territorio a nuestras clases. Lo más importante es potenciar el sentido de comunidad, porque uno se da cuenta que puede aprender de sus colegas. En ese sentido, me hace mucho sentido una historia que leí una vez. Una vez un antropólogo llega a África y se encuentra con un grupo de niños. Él hacía el siguiente ejercicio: pone una canasta de frutas lejos, debajo de un árbol. ‘El primero que llegue se queda con toda la fruta’, les dice. Entonces, los niños se toman todos de la mano y corren todos juntos hacia la canasta, llegando al mismo tiempo y entre todos se comen las frutas. El antropólogo les pregunta a los niños porqué hicieron eso y ellos les responden “Ubuntu”. Yo estuve averiguando y el termino significa algo como ‘yo soy en la medida que los otros me reconocen, en la medida que los otros me hacen ser’”, reflexionó González.

Con el objetivo de acercar el programa a los docentes, en este primer día de clases expuso Pablo Manzano, profesor de la Escuela Los Maitenes de Limache e integrante del primer curso ICEC PUCV, quien compartió su experiencia en el programa. “Yo llegué a hacer Ciencia por cosas de la vida y siempre sentía que algo faltaba: la metodología, la motivación en los niños y en mí también. Cuando me enfrenté a ICEC era algo nuevo, difícil, porque requiere tiempo. Uno pierde los sábados y el tiempo para descansar no es suficiente, pero al pasar el tiempo me di cuenta que cada vez que llegaba a clases aplicaba lo que aprendía. Entonces, comencé a investigar por mi cuenta porque quería aprender más. Y aprendí, pero no sólo de los profesores, sino también de la comunidad que se comenzó a generar. Con los compañeros empezamos a buscar y compartir información y, al final, crecimos como profesionales. Yo antes hacía las actividades tal cual como salían en el libro, pero nunca les pregunté a los niños ¿Qué quieren hacer? ¿Qué buscan con esto? Nunca potencié la inquietud de los niños. Gracias a lo que asimilé en ICEC los niños comenzaron a indagar, a observar, y ahí recién comencé a introducir el contenido. Con esto, me gané un espacio en el colegio: nos abrieron un laboratorio”, narró el docente.

“Siempre se ve a la Ciencia como el hermano pobre de las otras asignaturas, siempre todas las platas van para lenguaje y matemáticas, pero ahora me doy cuenta que enseñar habilidades científicas a los niños, enseñarles a pensar, a conocer el territorio, a hacerse preguntas, sirve para todo. Cuando comenzamos a trabajar en conjunto, como colegio, como comunidad, es cuando agarramos más fuerza. Por eso, los invito a pensar en comunidad, porque viene un cambio grande en la educación y nosotros podemos ser parte de ese cambio”, enfatizó Manzano.

Cabe señalar que tras la finalización de las clases de la primera cohorte de profesores que cursaron ICEC el Ministerio de Educación ha realizado una evaluación positiva del trabajo desarrollado. “Estamos súper esperanzados en seguir con lo bueno y modificar lo que no fue tan bueno. Esencialmente, tenemos un buen cuerpo docente y estamos enfocados en seguir rescatando el concepto de comunidad de aprendizajes. La región de Valparaíso está súper bien evaluada en el programa, sobre todo, porque tenemos poca deserción y eso habla muy bien del curso. Este es un curso complicado, tienes que viajar, ocupar tus sábados, hay un congreso nacional, hay que exponer, y además los profesores tienen una carga muy fuerte en sus colegios, entonces, que seamos capaces de terminar con 35 estudiantes en la Universidad de Playa Ancha y con 32 en la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso es un buen número y es súper bien evaluado”, indicó Marcelo Palacios.

Las primeras impresiones

Luego de la presentación del programa conversamos con algunos profesores que compartieron sus primeras opiniones sobre el programa ICEC.

“Con este programa espero acercar a los niños a las Ciencias Naturales, para que sea una asignatura querible porque a ellos hoy lo único que les gusta es Educación Física, Música y Artes Visuales; y también espero desde las Ciencias aportar al resto de las asignaturas. Creo que las expectativas que tengo se van a cumplir, a la profesora Corina González la conozco a través de unos cursos de Explora, así que sólo hay que confiar. Un miedo es que me hunda este barco, pero no por un tema profesional, sino por el tiempo, porque los profesores tenemos una alta carga laboral. Así también me gustaría agradecer la instancia que se nos da porque generalmente los profesores tienen que cancelarse los cursos y esta vez es todo pagado. Eso se valora bastante”, manifestó al respecto Hugo Arancibia Santos, profesor de Educación General Básica de la Escuela María Isabel de Brown de la comuna Calle Larga.

Por su parte, Patricia, educadora de párvulos de la Escuela José Antonio Manso de Velasco de San Felipe, señaló enfrentar con actitud positiva este nuevo proceso de formación. “Yo espero adquirir nuevas metodologías de trabajo para llevarlas al área de educación parvularia, metodologías con material didáctico, formación de grupos de pares, trabajo en equipo, colaborativo. Tengo mucho interés en adquirir nuevos conocimientos del área científica para perfeccionar otras áreas como el lenguaje, la comunicación oral, la expresión creativa, etcétera. Estoy abierta y con espíritu positivo para estos nuevos desafíos que vienen. Así que muchas gracias por la oportunidad. Ellos tienen muchas ganas de entregar sus conocimientos y darnos herramientas”, indicó.

“Mis expectativas en el curso son aprender más sobre la indagación científica y, especialmente, lo que se refiere a la observación y la recopilación de datos. La presentación del programa me ha parecido motivante. El curso se ve interesante por lo que va a mostrar y los objetivos que persigue”, dijo Cristian Morales Arancibia, profesor de Educación General Básica de la Escuela Paso Histórico de El Tártaro, Putaendo.

Por otro lado, la educadora de párvulos Lilian Araya valoró la inclusión del profesor Pablo Manzano en la presentación del programa. “Yo espero encantarme con la Ciencia, porque en la medida que yo me encante voy a transmitir mejores aprendizajes a mis niños. Quisiera aprender nuevas estrategias para lograr llegar de mejor manera a ellos. Por eso me gustó mucho cuando el profesor Pablo Manzano dijo que él también tenía estos sentimientos al iniciar el curso. Me sentí tan identificada con él, como si estuviera hablándonos en un mismo lenguaje”, reveló la docente del colegio Buen Pastor de San Felipe.

Misma reflexión que sostuvo su compañera de Cristina Espejo, profesora del colegio Buen Pastor de San Felipe. “Mi expectativa es aprender y motivar mucho más a los niños en lo que es la Indagación Científica. Lo que más valoro de la presentación de curso es escuchar al profesor Manzano, ya que comparte El único miedo que tengo es que me alcance el tiempo, pero esperemos que Dios nos acompañe.

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