Columna de Opinión: “Valparaíso, Territorio STEAM”

Dra. Corina González Académica Facultad de Ciencias PUCV Directora OLADIC El término STEM (Science, Technology, Engineering & Mathematics) fue acuñado hace unos 20 años y actualmente se le define como el aprendizaje y/o el trabajo realizado – idealmente interrelacionado- en las áreas de Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas, incluyendo el aprendizaje previo en estas áreas […]

Dra. Corina González

Académica Facultad de Ciencias PUCV

Directora OLADIC

El término STEM (Science, Technology, Engineering & Mathematics) fue acuñado hace unos 20 años y actualmente se le define como el aprendizaje y/o el trabajo realizado – idealmente interrelacionado- en las áreas de Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas, incluyendo el aprendizaje previo en estas áreas a nivel escolar. El objetivo de acuñar este término fue promover entre las futuras generaciones el interés en estas áreas, siendo reconocidas como áreas críticas para la competitividad económica global. Desde ese entonces, diversos países han hecho grandes inversiones en la educación STEM, y en países en vías de desarrollo, las políticas gubernamentales relacionadas a STEM se orientan a tratar de resolver problemas de inequidad y acceso a la educación. La necesidad de incorporar el pensamiento creativo y el aprendizaje visual a las aulas de las asignaturas STEM, llevó hace algunos años a proponer la inclusión de las Artes, incorporando la “A”, y llevando el acrónimo desde “STEM” a “STEAM”.

Bajo este contexto, una educación STEAM ayudaría a los estudiantes a ser ciudadanos más críticos y enfrentar de manera más preparada los desafíos de la sociedad, dado que muchas de las actividades humanas actuales requieren un piso mínimo de conocimiento científico y tecnológico, como el calentamiento global, las transformaciones ecológicas, cambiar los patrones de uso de energía, asuntos relacionados con salud y cuidado médico, y el uso de las comunicaciones y tecnologías, entre otros.

Por su parte, Chile y la Región de Valparaíso en particular, presenta una serie de conflictos socioambientales que disminuyen la calidad de vida de las personas: la escasez y contaminación del agua, el mal manejo de la basura, el uso ineficiente de la energía, condiciones que favorecen los desastres naturales, sobreexplotación de los recursos marinos, entre otros. A su vez, la educación tecnológica aparece como algo desarticulado a las demás disciplinas de la Escuela y, la mayoría de las veces, tampoco está contextualizada a los intereses de los estudiantes. Así, la actual descontextualización de la enseñanza, lleva a aprendizajes memorísticos, mecanizados y, en general, poco significativos, por lo que el estudiante aprende en la Escuela difícilmente le es útil para comprender su entorno, y menos aún para resolver problemas que contribuyan a mejorar su calidad de vida.

Posibles soluciones a este problema son la contextualización del curriculum al territorio local, de modo de hacer más significativa y motivante la enseñanza; el desarrollo de prácticas integradas-  que incluyan un foco STEAM- centradas en el estudiante y orientadas al desarrollo de habilidades, y la generación de competencias, tanto en los estudiantes como en los docentes, que le permitan resolver problemas asociados a su comunidad. Lo anterior, involucra un arduo trabajo en el área de la formación docente inicial y continua, que contribuya a generar las competencias necesarias en el profesorado para este nuevo desafío.

Por otro lado, la Región de Valparaíso presenta una gran oferta de carreras universitarias en el área de la Ciencia y la Tecnología, no obstante, particularmente en el área de las Ciencias, el interés es menor de lo deseable, y en el caso de las carreras de Ingeniería, existe una alta tasa de reprobación y deserción en los primeros años, lo que supone para el país una pérdida de fuerza de trabajo, así como un escaso retorno de la inversión pública y también de las familias en este ámbito. Una formación en STEAM no solo contribuiría a aumentar el interés y mayores tasas de retención universitaria en estas áreas, sino que también puede potenciar y proporcionar un mayor valor agregado a la formación integral de los científicos, impregnándolos de un sello formativo con sensibilidad por las problemáticas regionales.

Por todo lo anterior, la generación de una Red STEAM a nivel regional, puede contribuir a la promoción de un trabajo integrado en este ámbito, que ponga al servicio de los problemas regionales un conjunto de académicos, estudiantes y profesionales de diversas áreas del conocimiento e instituciones, lo cual no sólo ayudará a mejorar la propia formación de los estudiantes (a nivel escolar como universitario) y a los habitantes de este territorio en general, sino que, además, puede ser un elemento que contribuya de manera efectiva a resolver algunos de los problemas de la Región. Desde la PUCV, a través del Observatorio Latinoamericano de Didáctica de las Ciencias (OLADIC), creemos que la constitución de una Red STEAM Territorio Valparaíso permitirá avanzar en un pensar y hacer juntos que contribuya a un desarrollo cada vez más sustentable.