Las profesoras Liliana Araya y Sofía Mardones incentivan la Ciencia en la Escuela Buen Pastor de San Felipe

Las educadoras Liliana Araya y Sofía Mardones motivan la Ciencia e Investigación de todos los alumnos de la Escuela Buen Pastor ubicada en San Felipe. Juntas participaron de la formación Programa Internacional Experimento de la Fundación Internacional Siemens Stiftung y desde aquella instancia, el enfoque metodológico que ellas tenían frente a la Ciencia cambió y […]

Las educadoras Liliana Araya y Sofía Mardones motivan la Ciencia e Investigación de todos los alumnos de la Escuela Buen Pastor ubicada en San Felipe. Juntas participaron de la formación Programa Internacional Experimento de la Fundación Internacional Siemens Stiftung y desde aquella instancia, el enfoque metodológico que ellas tenían frente a la Ciencia cambió y con ello la disposición de sus alumnos frente a la disciplina.

Liliana es Educadora de Párvulos, Sofía es Profesora de Educación Básica mención en Ciencia, y ambas fueron seleccionadas por la escuela para ser parte de Proyecto Experimento y recibir los contenidos y recursos de esta iniciativa. Al preguntar por lo que destacan de esta experiencia, juntas coinciden en la oportunidad de conocer lo qué estaban haciendo otros colegas en sus colegios: “Nos dio la posibilidad de conversar y conocer a profesores de realidades y lugares súper distintos al nuestro. Las ideas y temas que surgían eran interesantes y nos motivaban y encantaban para seguir en ese proceso de estudio y capacitación, era un espíritu de compañerismo que recordamos siempre”, comentaron.

Respecto a lo aprendido en la formación recibida las profesoras cuentas distintas experiencias. En el caso de la Docente Sofía Mardones, destaca que su enfoque de hacer ciencia cambió: “en mi caso, uno se queda con la formación que te dan cuando estudias , que era una clase muy dirigida. Ahora entiendo que los chicos son los protagonistas, que los ellos deben hacerse preguntas y que nosotras tenemos que ser guías y darles todas las posibilidades para que puedan responder esas inquietudes. Realmente fue un cambio metodológico grande, desde estar en esa enseñanza lineal a realizar clases súper participativas¨, afirmó.

Por su parte, la Educadora de Párvulo, Liliana Araya, manifestó que ¨en el ciclo preescolar se trabaja mucho en Lenguaje y Matemática, pero yo sentía que estaba desnivelada en los conocimiento de Ciencia, porque se dejan de lado. Entonces necesitaba encantarme con las asignatura científicas y ahora tengo otra disposición frente a ellas. Y desde ahí he logrado que los niños y toda la comunidad se encante con la disciplina. Hoy vengo con otra motivación y modalidad a entregar lo que aprendimos”.

A su vez, las dos profesores insisten en que la forma de hacer ciencia cambió para siempre en al Escuela Buen Pastor: ¨desde la disposición de la sala hasta la forma de trabajo. Ahora están en grupos de trabajo, se fomento el compañerismo y la organización dentro del equipo y el saber jerarquizar tareas entre ellos. Además, la forma de pasar los contenidos es diferente: se hace una pregunta y se llega a un resultado a lo largo de la unidad. Los chicos son los que finalmente comprenden y experimentan con los contenidos que les estamos enseñando¨, señalaron.

¿Qué habilidades potencia el Programa Internacional Experimento en sus alumnos?

“Indagar. Era algo que teníamos olvidado en nuestras metodologías en el aula. Las clases eran muy rígidas y estructuradas. Ahora el explorar, el invitar a los niños a ver que pasa, que sigan el proceso y que tengan el interés de seguir investigando lo qué está pasando. Lo que se traduce en que los alumnos ya no faltan a clases y ellos están listo para venir al laboratorio, hay una gran motivación de los chicos por aprender los contenidos”, destacaron ambas docentes.

Ciencia en la escuela

Desde que ambas profesoras se vincularon con el Proyecto Internacional Experimento la Ciencia en la escuela cambió. Actualmente organizan una Feria Científica, donde cada curso prepara y expone un fenómeno a sus compañeros: “ Antes íbamos a la exposición de otros colegios. Ahora no, está establecido que en octubre se realiza la feria. Entonces se ha seguido con la indagación y experimentos en todos los niveles”, manifestaron las profesoras.

Además, la disposición y motivación de los niños y niñas frente a las asignaturas científicas es otra. Así lo afirman la profesoras, quienes destacan que “ahora los estudiantes quieren trabajar en el laboratorio, ellos preguntan si pueden seguir experimentado e indagando en ese espacio. Ellos se hacen preguntas y tienen el entusiasmo de investigar. Les cambio el switch de cómo veían la Ciencia y ahora si piensan en estudiar o trabajar en un laboratorio, por ejemplo”.

“Hoy los chicos conocen y entienden los materiales que están en el laboratorio, ya no tiene sustos de conocer instrumentos y experimentar. Se les da la posibilidad de conocer y aprender sobre ciencia desde pequeños, lo que los llena de empoderamiento y confianza en lo que están haciendo en cada experimento. Todo esto favorece su autoestima y la experiencia que tienen frente a la Ciencia¨ destacó la profesora Sofía Mardones.