Artífice y testigo de la iniciación de seis mesas de trabajo bajo el paraguas de “Territorios STEAM”, que hoy están trabajando y evolucionando en el continente. Todos con características y problemáticas diferentes, pero el mismo objetivo.

Ulrike Wahl, representante en Latinoamérica de la Fundación Internacional Siemens Stiftung Territorios STEAM en Latinoamérica Si tuviera que definir en pocas palabras qué es un “Territorio STEAM”, diría que es el esfuerzo aunado de varios actores – un ejercicio de plural – en un espacio geográfico, al que todos se sienten vinculados, y trabajando desde […]

Ulrike Wahl, representante en Latinoamérica de la Fundación Internacional Siemens Stiftung

Territorios STEAM en Latinoamérica

Si tuviera que definir en pocas palabras qué es un “Territorio STEAM”, diría que es el esfuerzo aunado de varios actores – un ejercicio de plural – en un espacio geográfico, al que todos se sienten vinculados, y trabajando desde distintas perspectivas por objetivos y con iniciativas vinculadas a la educación STEAM. “Territorio STEAM” supone articularse bajo un mismo paraguas para dinamizar acciones y estrategias que contribuyan a solucionar problemas identificados relacionados con el desarrollo social y sustentable de territorio y para quienes viven en él. El foco es fortalecer y enriquecer la Educación STEM (Ciencias, tecnología, Ingeniería, Matemáticas, y la “A” complementando con la visión social y humanista, pero también la creatividad para una formación integral).

En conjunto se detectan y desarrollan iniciativas y estrategias para encontrar soluciones a problemas identificadas como comunes que se abordan desde la educación como vector transversal para toda agenda de desarrollo integral.

Un “Territorio STEAM” es ante todo una alianza con desafíos sistémicos que requieren de esfuerzos interdisciplinarios e intersectoriales, con la consiguiente unión de ideas, capacidad de acción y redes. Declararlo, implica crear una estructura, definir una agenda, intercambiar y transferir conocimientos, así como también, trabajar de forma coordinada y transparente.

Para operar el grupo necesita de una coordinación técnica y del respaldo de las políticas públicas. Es importante que el grupo defina una agenda de corto, mediano y largo plazo con indicadores y financiamiento que permitan constatar avances y sustentabilidad. Detrás de todo está la idea de impacto colectivo.

Un “Territorio STEAM” no tiene un solo modelo, sino que cada uno es fruto de realidades únicas, dadas por el contexto y su entorno, por lo que cada uno tiene una identidad propia y responde a condiciones locales, problemas e intereses propios. Un barrio, una comuna, una ciudad, una región, ya sea urbana o rural, pueden ser Territorio. La idea de “Territorio STEAM” se basa en la experiencia del modelo alemán de trabajo en red “MINT Regionen” que consiste, en síntesis, en un compendio de distintos modelos de alianza pro educación STEM. Lo importante de este modelo es que permite constatar el poder que tiene aliarse, compartir, transferir y hacer parte a los otros con total transparencia para incidir en el sistema educacional. El Foro Nacional STEM de Alemania (Nationales MINT Forum Deutschland) llevó la propuesta de este modelo a las máximas instancias del Gobierno, y promovió la creación de una coordinación nacional que articulara y visibilizara el creciente número de alianzas STEM en Alemania.

Podría uno imaginarse, que las iniciativas en crecimiento de “Territorios STEAM” en Chile, por un lado, se enlazaran para fortalecer los ejercicios de cada uno, como también hermanamientos de estas iniciativas como estrategia interregional en Latinoamérica.

Sería un ejercicio de verdadera colaboración. Por cierto una de las competencias cruciales, y no solamente del siglo XXI. Es así como idealmente, en un Territorio lo individual cede en importancia en pro de la
pluralidad organizada, lo que sin duda es una máxima que vale para éste y cualquier otro tema. Una manera de actuar que está permeando otras áreas del quehacer. Por ejemplo, es un hecho que las agendas de desarrollo sustentable y las de educación de muchos países están convergiendo cada vez más. Los Gobiernos están incluyendo con más fuerza la educación científico-técnica y las competencias para el siglo XXI en sus programas y
currículos, lo mismo que el concepto de desarrollo social y sustentable. Los Ministerios de Educación han dejado de ser cola de ratón para convertirse en parte crucial del desarrollo de las naciones.

Para las generaciones de Millenials y Postmillenials nada de esto es novedad. A ellos no necesitamos explicarles por qué es una prioridad vivir y actuar por un desarrollo sustentable, basta revisar las edades promedio de las principales voces en las temáticas de cambio climático, para darse cuenta que el tema está internalizado. Sin embargo, sí es relevante seguir insistiendo en cómo concretar iniciativas. Y es en este punto donde los conceptos de Territorio y alianzas se vuelven fundamentales.

Un ejemplo de ello es el trabajo de las instituciones socias de la Fundación Internacional Siemens Stiftung en América Latina -una red de más de 25 y en permanente crecimiento- quienes en la búsqueda de una agenda común han tomado la idea de «Territorio» para aumentar la colaboración formando una suerte de asociación informal de trabajo. Hoy, en Latinoamérica hay seis Territorios STEM o STEAM o STEM+H en distintas etapas de desarrollo, una diversidad de denominaciones que no hacen más que dejar en evidencia que cada Territorio responde a su realidad.

Medellín en Colombia; Tacna y Miraflores/Lima en Perú; Macrozona Sur (Araucanía, Los Lagos, Los Ríos) y Valparaíso en Chile; Estado de México en México. En cada uno de ellos, el liderazgo lo ha asumido un actor diferente: una universidad, una institución de formación de capacidades, un gobierno regional, un municipio o una ciudad. Actualmente, están comenzando a compartir experiencias y avanzar en pro de sus comunidades y sistemas a
través de acuerdos de cooperación interregional. Una manera de aunar ideas y esfuerzos en pro de un objetivo común que está siendo observado por otros en la región quienes están analizando seriamente la posibilidad de seguir el ejemplo.

Ahora, ante la preguntas de porqué Latinoamérica ha resultado ser un terreno fértil para el crecimiento de los Territorios STEAM, puedo observar que parece haber un momentum especial en el que la conciencia por tomar acciones y contener el deterioro del entorno y la necesidad de ponernos de acuerdo se imponen. Es allí donde la Educación STEM para el desarrollo sustentable, para la formación de ciudadanía activa adquiere sentido y provee aportes prácticos para cambiar el comportamiento individual y colectivo, agudizar la comprensión de problemas y habilitar estrategias de impacto concreto y colectivo que permitan virar hacia un modo de vida y de convivencia crucial para la sustentabilidad del Territorio Tierra.

Las múlitples iniciativas, muchas de ellas innovadoras, y su creciente convergencia en plataformas de pensar y hacer, lo demuestran. No creo exagerar afirmando que Latinoamérica tiene un potencial que podría ser modelo en muchos aspectos. Ojalá se visibilice también y muy especialmente en los distintos contextos de Territorios STEAM.